El secreto de esta torta está en la calidad de los plátanos que deben estar super maduros --- blandos al tacto como un banano maduro, y probablemente negros por fuera (sin oler a vinagre, lo cual es señal de que ya se están pasando).
- Corte los maduros en dados y fríalos como si fueran tajadas; escurra sobre papel de cocina para quitar el exceso de grasa
- Coloque los dados de maduro frito en capas en una refractaria, alternando con el queso desmenuzado
- Vierta encima la crema de leche, que debe quedar "nadando"; si no queda así, añada más crema
HORNO: 360° F por media hora
- Sirva inmediatamente como acompañamiento del "seco"